Mi experiencia en DUBAI

Este pequeño y próspero emirato es un destino fascinante para gourmets, amantes del arte, la arquitectura, las compras, el desierto y la diversión. Lleno de energía y de contrastes. Como extra, Dubai se prepara para acoger la Exposición Universal de 2020 por lo que está en un buen momento para visitarlo.

Su skyline impacta. Pero tiene más, mucho más, lo tiene todo y a mi me fascinó. Comparto contigo mi experiencia y mis rincones favoritos.

En la city todo son monumentales rascacielos que compiten en diseño y altura. Dubai siempre quiere ser más y se nota lo mires por donde lo mires. Tiene uno de los skylines más impactantes que he conocido. En extensión y en arquitectura. Desde el famoso Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, pasando por las Emirates Towers, la torre en espiral Cayan, la Rose Tower o las Twin Towers. Suma y sigue.

Dubai Marina, Medinat Jumeirah, el Downtown… todo es digno de ver. Te cuento mis zonas indispensables del Dubai moderno. A The Walk puedo ir todas las tardes y la noches y no cansarme. Un paseo marítimo repleto de restaurantes exclusivos con terrazas donde ver y ser visto es…. muy europeo. Muy agradable y con ambientazo para dar un paseo al caer la tarde.

 Ir de Brunch, de galerías por Al Quoz o pasear por The Walk…

El Burj Al Arab, el hotel más lujoso del mundo, merece la pena visitarlo aúnque para ello necesitas tener reserva en alguno de sus restaurantes. El brunch que ofrecen es muy recomendable para mi gusto y más asequible, si no también puedes tomar algo por la tarde en su Skyview Bar. Para alojarse en el hotel además de los precios desorbitados me resulta demasiado ostentoso.

Imprescindible también el paseo por Medinat Jumeirah una Venezia árabe salpicada de canales, tiendas de lujo y sitios de moda.

Y si te gusta el arte como a mí, a pesar de que no hay museos públicos de arte, Dubai tiene muchísimas galerías, colecciones privadas y sorprendentemente mucho arte callejero. Las galerías del distrito industrial de Al Quoz (Alserkal Avenue, Third Line, Carbon 12…) albergan el arte más emergente, alternativo y experimental. Me resultó una de las cosas más auténticas! Si además viajas en el mes de marzo, de los mejores meses por temperatura, tendrás la suerte de coincidir con el Dubai Art Week que se celebra este mes.

Otra zona que me encanta es Jumeirah donde se puede visitar la mezquita que lleva su mismo nombre, tiene muchas tiendas, spas médicos a la última y playas fantásticas de arena finísima blanca y muy cuidadas. Yo recomiendo alojarse en alguno de los hoteles con club de playa propio como el One & Only Royal Mirage, para mi uno de las mejores. Pero si no, hacer como los residentes en esta zona que van a la playa casi a diario y se mueven por clubs de playa como el Zero Gravity o el Mina.

A pesar de que Dubai tiene mil sitios para visitar, siempre esta mas que bien contar con un hotel que cuente con playa privada para descansar y tomar el sol un ratito en esta frenética ciudad.

Del Dubai más moderno, pasamos al Dubai clásico, donde Deira, es para mi visita obligada, junto al lado Norte del Bur Dubai Creek, una vía fluvial que discurre por el centro de la ciudad. Es uno de los barrios más antiguos y carismáticos del emirato, totalmente opuesto al Dubai de los rascacielos. Imprescindible por sus zocos, el del pescado, el de los perfumes, pasando por el de las especias y por supuesto el famoso mercado del Oro donde te sientes como en la cueva de Aladino. Aquí la calidad del oro está regulada por el Gobierno y el precio se determina por su cotización internacional, aun así yo no me atreví a comprar nada. Me perdí una mañana por sus callejones y luego hice un relajante paseo en un abra (barcas de madera típicas) que ofrecen vistas espectaculares de la ciudad desde el Creek.

Visita obligada al ‘Zoco del Oro’, un caótico y resplandeciente laberinto de joyas

Junto al Creek, Bur Dubai ofrece una experiencia del pasado de la ciudad. Si cuentas con tiempo la visita al Museo de Dubai merece la pena y si te encanta la comida local adéntrate por los barrios de Al Fahidi y Shindangha, para los paladares más osados. Esto a gustos. A mí me encanta mezclarme con los locales y saborear sus comidas así que no lo dude!

Para terminar de visitar el Dubai clásico, una parada en el Heritage House, una antigua residencia de un comerciante de perlas, que te ayuda a entender cómo vivían en esta zona hace un siglo y la evolución tan brutal de este emirato.

Como excursión divertidísima: el desierto. Cualquier agencia local o el propio hotel tendrá en su oferta esta escapada tan recomendable. Un mini safari con 4×4 por las dunas bastante movidito. Se hace siempre evidentemente cuando bajan las temperaturas y ojo que no es apto para todo el mundo. En la ruta se pasa por granjas de camellos y tierras cuyo paisaje contrasta tanto y te hace olvidar la ciudad de los rascacielos mientras su magnífico atardecer te envuelve. Este safari se completa con la parada en un campamento tradicional árabe donde se puede montar a camello, fumar Shisha, tatuarse con henna y disfrutar de un auténtico festín a la luz de la luna con espectáculos de la danza del vientre y fuegos. Suena muy turístico pero a mi me encanto!!!!

Dubai tiene muchísimos más sitios espectaculares que se salen de catálogo. Uno de los que más me gustó y desde luego uno de los más instagrameables es el Miracle Garden, este parque  alberga el jardín de flores más grande del mundo, con más de 45 millones de especies de plantas en floración que se exhiben en formas de culturas, como corazones, pirámides, iglús o un mismísimo avión a tamaño real. Este jardín gigante en medio del desierto me impacto y a los niños también. Es algo totalmente distinto.

Siguiendo con planes para niños, Dubai no se queda corto. En el Dubai Mall se encuentra un inmenso acuario, un parque de atracciones o una pista de patinaje tamaño olímpico. Pero el fuerte de este emirato son los parques acuáticos donde pasar días enteros con los más peques. El más completo y emblemático es sin duda el que se encuentra dentro del resort Atlantis The Palm. Un paraíso para ellos!

Comer es una experiencia multicultural. Predomina la comida libanesa e india pero en Dubai encuentras de todo.

La oferta gastronómica y nocturna de este emirato es infinita. Tienes todas las temáticas, estilos y sabores y aunque la comida local me encanto yo me quedo con tres restaurantes que no defraudan. Zuma, un japonés extraordinario en Downtown. Le Petite Maison, bistró francés muy romántico si vas en pareja y el peruano Coya dentro del Four Seasons Resort, espectacular en todos los sentidos. Añado a mi lista cualquiera de los restaurantes del Armani Hotel dentro de la torre Burj Khalifa.

Es desde aquí desde esta última torre desde donde vi y no os podéis perder el espectáculo de las fuentes, un auténtico show coreografiado de danza, música y luces, que ves mientras cenas. Imprescindible no perdérselo y reservar con tiempo front row. Recomiendo aprovechar la cena en esta zona para visitar antes el Burj Khalifa, aconsejo reservar online con tiempo día y hora de la visita para así asegurarse la mejor hora y evitar las colas eternas. Yo compré las entradas para la subida al At the Top Sky, (planta 148) la parte más alta, con una experiencia supuestamente mucho más vip. Por la diferencia de precio, que casi se duplica a la visita al mirador general (planta 124), en mi opinión no merece la pena y es prácticamente igual quedarse un poco más abajo. Por supuesto el atardecer es el que regala las mejores panorámicas.

Por último, no os podéis ir de Dubai sin hacer una escapada de un día al emirato vecino, Abu Dhabi, con la mezquita, el distrito cultural y sus playas. Está a unos 150 km al sur por lo que el viaje se hace rápido y cómodo.

La capital de los emiratos, que no alardea de su riqueza tanto como Dubai, tiene para mi dos puntos indispensables. La visita al atardecer de La Gran Mezquita del Jeque Zayed, una obra maestra de la arquitectura y el diseño islámico moderno. Mármol blanco, oro, piedras preciosas y cristales. Una maravilla. Es junto al Taj Mahal uno de los espacios que más me ha impactado de todo lo que he visitado. Y el Distrito Cultural de Saadiyat para los amantes del arte, que cuenta desde noviembre con un espectacular Louvre con obras de Picasso, Miró y Leonardo Da Vinci. Si se va de viajes con peques… yo hice parada obligatoria con mis hijos en el parque temático de Ferrari.

Estas son algunos de mis experiencias a este emirato, por supuesto que hay miles de sitios por visitar y a cada persona le llega de una forma diferente. Hay un Dubai de compras infinitas, un Dubai de singles, … Dubai tiene todos los planes. Con esto no pretendo ser una guía de viaje sino compartir mis sensaciones, gustos y rincones favoritos. Aun así, estoy segura que vayas en el plan que vayas te fascinará como a mí. Deseando volver!.

 

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